Mantenlas en un lugar fresco, oscuro y seco. Un cajón o armario de cocina funciona para almacenamiento a corto plazo.
Para almacenamiento más largo (meses a años), mételas en un recipiente hermético en la nevera. Evita fluctuaciones de temperatura — no abras y cierres el recipiente constantemente.
Correctamente almacenadas, las semillas se mantienen viables durante 2-3 años.